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VALERIA ROVATTI
1993, Buenos Aires, Argentina.
Artista Visual
Artista Visual
Danza y performance
Edición de video y editorial
Prácticas pedagógicas
Gestión, Curaduria
Diseño
en construcción
2024
2023
2022
2021
2020
2019
2018
2017
MANIPULACIÓN
Texto
La imagen se presenta como un reflejo de lo que fue, un vestigio del pasado que se reconfigura constantemente a través de los recuerdos.
Roland Barthes habla de "lo que necesariamente ha sido", esa huella que nos deja la realidad cuando ya ha desaparecido. Lo que intento capturar con este trabajo es precisamente ese proceso: cómo el tiempo transforma las cosas en imágenes que no son lo que representan, sino un punto de partida para reescribir el pasado.
A menudo trabajo con fotografía, en este caso: de sitios en construcción o demolición, lugares destinados a desaparecer, a ser transformados.
Estos lugares efímeros se convierten en metáforas de cómo la memoria misma opera: no de manera lineal, sino como un rompecabezas fragmentado, donde los recuerdos se disuelven y reconfiguran.
Este proceso de recomposición y descomposición también se manifiesta en mi trabajo con collages y fotomontajes.
Las imágenes como composiciones elaboradas a partir de fragmentos, construcciones que emergen de lo que ya ha sido destruido.
Hay algo que me interesa en la idea de la creación que surge de la destrucción, de cómo el acto de descomponer puede dar lugar a un nuevo orden, a un espacio alternativo.
A través de la fotografía, exploro hasta qué punto la experiencia de un lugar puede ser representada visualmente.
La imagen es una referencia, un intento de capturar algo que ya no está allí, un hueco que se convierte en una interrogante sobre lo que fue y lo que permanece. Es un espacio ambiguo, donde lo que podría ser solo un fragmento se convierte en una reflexión sobre la memoria y el olvido, sobre lo que se pierde y lo que permanece como una huella.
SIMULACRO
Texto
La imagen se presenta como un reflejo de lo que fue, un vestigio del pasado que se reconfigura constantemente a través de los recuerdos.
Roland Barthes habla de "lo que necesariamente ha sido", esa huella que nos deja la realidad cuando ya ha desaparecido. Lo que intento capturar con este trabajo es precisamente ese proceso: cómo el tiempo transforma las cosas en imágenes que no son lo que representan, sino un punto de partida para reescribir el pasado.
A menudo trabajo con fotografía, en este caso: de sitios en construcción o demolición, lugares destinados a desaparecer, a ser transformados.
Estos lugares efímeros se convierten en metáforas de cómo la memoria misma opera: no de manera lineal, sino como un rompecabezas fragmentado, donde los recuerdos se disuelven y reconfiguran.
Este proceso de recomposición y descomposición también se manifiesta en mi trabajo con collages y fotomontajes.
Las imágenes como composiciones elaboradas a partir de fragmentos, construcciones que emergen de lo que ya ha sido destruido.
Hay algo que me interesa en la idea de la creación que surge de la destrucción, de cómo el acto de descomponer puede dar lugar a un nuevo orden, a un espacio alternativo.
A través de la fotografía, exploro hasta qué punto la experiencia de un lugar puede ser representada visualmente.
La imagen es una referencia, un intento de capturar algo que ya no está allí, un hueco que se convierte en una interrogante sobre lo que fue y lo que permanece. Es un espacio ambiguo, donde lo que podría ser solo un fragmento se convierte en una reflexión sobre la memoria y el olvido, sobre lo que se pierde y lo que permanece como una huella.
NO LUGAR
Texto
Presente en Exposición Colectiva Fragmentos
La imagen se presenta como un reflejo de lo que fue, un vestigio del pasado que se reconfigura constantemente a través de los recuerdos.
Roland Barthes habla de "lo que necesariamente ha sido", esa huella que nos deja la realidad cuando ya ha desaparecido. Lo que intento capturar con este trabajo es precisamente ese proceso: cómo el tiempo transforma las cosas en imágenes que no son lo que representan, sino un punto de partida para reescribir el pasado.
A menudo trabajo con fotografía, en este caso: de sitios en construcción o demolición, lugares destinados a desaparecer, a ser transformados.
Estos lugares efímeros se convierten en metáforas de cómo la memoria misma opera: no de manera lineal, sino como un rompecabezas fragmentado, donde los recuerdos se disuelven y reconfiguran.
Este proceso de recomposición y descomposición también se manifiesta en mi trabajo con collages y fotomontajes.
Las imágenes como composiciones elaboradas a partir de fragmentos, construcciones que emergen de lo que ya ha sido destruido.
Hay algo que me interesa en la idea de la creación que surge de la destrucción, de cómo el acto de descomponer puede dar lugar a un nuevo orden, a un espacio alternativo.
A través de la fotografía, exploro hasta qué punto la experiencia de un lugar puede ser representada visualmente.
La imagen es una referencia, un intento de capturar algo que ya no está allí, un hueco que se convierte en una interrogante sobre lo que fue y lo que permanece. Es un espacio ambiguo, donde lo que podría ser solo un fragmento se convierte en una reflexión sobre la memoria y el olvido, sobre lo que se pierde y lo que permanece como una huella.
SITUACIONES
Texto
Presente en Exposición Colectiva Fragmentos
Texto
Texto
Texto
Texto
TUTORIAL DE PIÑATA
Exposición grupal__
Open Studio__
Buenos Aires, ARG.
Pilar Quinteros (CH)
Alan Martín Segal (ARG)
Aurora Castillo ()
Val Rovatti (ARG)
DESPRENDIMIENTO I, II
Secuencia fotográfica__
Registro de una acción__
Arrancar la alfombra del cuarto de mi infancia__
Plano municipal de vivienda unifamiliar intervenido__
Dibujo calado
sobre papel milimetrado__
REPARACIONES
Intervención urbana__
Registro fotográfico__
Kassel, Alemania__
A lo largo de mis trayectos por la ciudad, me he ido encontrando con sitios en construcción, sitios rotos, abandonados, predios sin uso, etc.
Aquella transitoriedad marcada por el ritmo del tiempo, que a su paso degrada y cambia todo lo que nos rodea, nos hace incapaces de definir territorios fijos, de ser y estar en un lugar de un modo constante.
A raíz de esta observación me dediqué, no sólo a registrar fotográficamente lugares reparados, si no también a realizar mis propias reparaciones.
Aunque de un modo precario (utilizando cinta de embalar, papeles de afiches, cartones) con el propósito de dar cuenta del estado actual del contexto que habitamos y del modo en el que lo hacemos.
MUDANZA
Video performance__
Selección de fotogramas__
Edición impresa__
Extendí el rollo.
Lo abollé, lentamente, disfrutándolo: con fuerza, pero con paciencia,
mediante
mis movimientos, tratando de vencer al
material que, arruga tras arruga, comenzaba
a dibujar su próxima abolladura.
Había comenzado intentando controlar al papel,
controlar los resultados de una acción sobre un
material que, a fin de cuentas, presentaba mayor
resistencia de la imaginada.
El cuerpo le dió cuerpo al material.
Y aquella forma, dió forma a mi cuerpo.
El papel también me moldeo a mí.
COPIA ORIGINAL
Secuencia fotogrgráfica__
Registro de una acción__
El papel, como material, no solo se pliega, se arruga, se rompe, sino que se convierte en un territorio en disputa.
El cuerpo entra en escena, marcado por las huellas del espacio del aula, donde los objetos cotidianos y el material se encuentran, se alteran y se transforman.
No hay una jerarquía entre el cuerpo y el papel: ambos son actores en un juego que constantemente los reconfigura, los convierte en algo distinto a lo que eran al principio. La acción de manipular el papel a gran escala no se reduce a un simple gesto físico, sino que se hace carga, resistencia, variación.
En cada pliegue, en cada arruga, el material y el cuerpo se revelan en su fragilidad, pero también en su capacidad para resistir, para ser moldeados y desarmados.
Lo que podría parecer una prueba de resistencia al desgaste se convierte en una conversación entre el papel y el cuerpo.
La secuencia fotográfica, va más allá de la simple documentación del gesto: es una narración de cómo el cuerpo se adapta, se somete, se arruga junto al material, y a la vez se redefine en cada forma que genera.
En una de las pruebas, se copia la forma de una silla, como si el papel pudiera ser una extensión del cuerpo, como si las formas pudieran ser replicadas y alteradas.
Este proceso de hacer y deshacer, de crear y destruir, se aleja de lo que podría considerarse una acción directa o una construcción lineal.
Es un juego, sí, pero también un territorio donde el desgaste no es signo de fracaso, sino de algo que se reconfigura continuamente, que permite la repetición pero también la invención.
Aquí, lo que se marca no es solo el material, sino el espacio donde se mueve el cuerpo, donde la acción de crear se vuelve una cuestión de transformar lo que parece ser frágil, en algo resistente, duradero incluso, en su constante devenir.
2016
DESDIBUJARSE
Video performance__
¨Como quien traza una línea en un laberinto comenzando
por el final, no por acortar camino, mucho menos para hacer
trampa, sino para poner las cosas al revés y ver las cosas
patas para arriba¨
Después de todo, ¿cómo era que era todo?
Dicen que cuando uno aprende algo, en realidad está recordando.
(``Conocer es recordar´´- Platón)
La memoria no corre en tiempo cronológico, ni lineal.
Una vez pasadas, las cosas se convierten en una masa que nos
hace lo que somos.
Existe ambivalencia entre lo construido y lo real, que no puede
ser abolido, pero si reescrito.
Para dar forma a esta idea sobre el despojo, abandono de postura
y reconstrucción, me sirvo de la línea.
Por un lado es el elemento clave del Dibujo.
Asimismo es del elemento gráfico del que derivan, por ejemplo,
los signos vitales.
El electrocardiógrafo muestra cómo el corazón
dibuja, con cada latido, su existencia.
Hace visible una acción que ocurre casi en silencio.
La línea despliega las tensiones y cuestiones por las que
uno transita, almacena y atraviesa.
En ese despliegue, la línea no es lo que representa. Desdibuja aquella realidad de la que habla.
Como si se tratara de una especie de rebobinado, la creación no se limita a construir un objeto, sino que lo diseña desde la perspectiva del tiempo no lineal. Aquí, la memoria juega un papel fundamental. No hay una secuencia lógica, sino una mezcla de fragmentos, momentos que parecen disociados, pero que en su encuentro forman un todo disruptivo, donde la lógica del tiempo pierde su rigidez.
La línea trazada, a pesar de ser simple en su forma, se convierte en un vehículo para pensar el espacio, el cuerpo y la historia.
El trabajo no está necesariamente en el dominio de lo representativo, sino en un juego con lo representado y lo que está más allá de la representación.
CONTACTO DIRECTO
Fotografías digitales_
Fotoperformance__
La acción como forma de retención es un acto de presión.
Presión que no solo reside en el paso del tiempo, sino también en el cuerpo, en la memoria que se hace carne.
Llos objetos cotidianos se convierten en herramientas para algo más que lo utilitario. Una llave, un clip de pelo, elementos de pertenencia que en su uso se transforman en sellos. La piel se convierte en el espacio donde se inscribe lo que permanece, donde el gesto repetido se vuelve el testigo de lo que, al ser tocado, se convierte en marca.
Las imágenes, construidas a través del destello del flash, interrumpen la oscuridad, mostrando la huella de esos objetos en la carne.
Hay algo en este corte, en esta interrupción del tiempo, que nos señala la impermanencia de lo que tocamos y la permanencia de lo que se deja.
¿Qué queda cuando lo cotidiano se convierte en testimonio físico? Cuando la marca en la piel se hace memoria, cuando el cuerpo mismo se convierte en el archivo de lo que tememos perder?
La repetición de la acción, el uso de estos objetos como pequeños actos de resistencia, no es más que una manera de intentar retener lo que se nos va, de inmortalizar lo banal, lo familiar, lo que forma parte de un tiempo que siempre escapa.
El cuerpo, entonces, no solo recuerda, sino que carga con los vestigios de esa memoria que, al ser tocada, se convierte en algo que ya no puede soltarse.
En esa tensión, en esa fricción entre lo que es y lo que ya no puede ser, la piel se convierte en el verdadero testigo de la memoria.
¿Qué nos queda, si no el cuerpo mismo, cuando todo lo demás se desvanece?
La memoria no está solo en la mente, está en la carne.
Y el gesto, en su simpleza, se convierte en una forma de resistencia ante el miedo al olvido.
¿Por qué este afán de marcar lo que sabemos que se pierde, de presionar el cuerpo contra lo efímero para que lo tangible permanezca?
El tiempo se escapa, pero lo que queda, de alguna forma, es la huella en la piel.
¿CÓMO ERA QUE ERA TODO?
Video performance__
Serie de objetos encontrados y ensamblados__
Instalación__
Presente en Proyecto Casa Intervenida_ 1ra edición
La mano rasca una superficie, desgasta, perfora, arrastra.Un acto repetido, un gesto insistente que se extiende en el tiempo a través del registro de la acción.
No se trata solo de una acción física, sino de una exploración del espacio a través de la fricción, un acto que produce una resistencia, un ruido.
El sonido del rascar es casi palpable, un eco que parece invadir la imagen, una incomodidad que se transmite al espectador. Cada movimiento parece una lucha contra la superficie misma, una resistencia constante que da lugar a algo nuevo, pero también a la alteración del objeto. Los objetos previamente encontrados y ensamblados, al ser tocados, se transforman.
El gesto es tan sencillo como insistente.
La mano se convierte en el único punto de contacto con el mundo, un puente entre la acción y la materia.
La superficie, en su quietud, se ve invadida por este gesto constante, que deja huella no solo en el objeto, sino en el tiempo mismo, en la memoria de lo que ha sucedido.
En la imagen, el encuadre se estrecha hacia la mano, hacia el movimiento repetido, convirtiendo el gesto en el protagonista indiscutible. Un lenguaje de silencio y ruido, de presencia, donde la memoria se inscribe en cada desplazamiento.
DECONSTRUCCIONES
Fotografías digitales_
Gif animados__
Collage y fotomontajes__
Presente en Proyecto Casa Intervenida_ 1ra edición
La imagen se presenta como un reflejo de lo que fue, un vestigio del pasado que se reconfigura constantemente a través de los recuerdos.
Roland Barthes habla de "lo que necesariamente ha sido", esa huella que nos deja la realidad cuando ya ha desaparecido. Lo que intento capturar con este trabajo es precisamente ese proceso: cómo el tiempo transforma las cosas en imágenes que no son lo que representan, sino un punto de partida para reescribir el pasado.
A menudo trabajo con fotografía, en este caso: de sitios en construcción o demolición, lugares destinados a desaparecer, a ser transformados.
Estos lugares efímeros se convierten en metáforas de cómo la memoria misma opera: no de manera lineal, sino como un rompecabezas fragmentado, donde los recuerdos se disuelven y reconfiguran.
Este proceso de recomposición y descomposición también se manifiesta en mi trabajo con collages y fotomontajes.
Las imágenes como composiciones elaboradas a partir de fragmentos, construcciones que emergen de lo que ya ha sido destruido.
Hay algo que me interesa en la idea de la creación que surge de la destrucción, de cómo el acto de descomponer puede dar lugar a un nuevo orden, a un espacio alternativo.
A través de la fotografía, exploro hasta qué punto la experiencia de un lugar puede ser representada visualmente.
La imagen es una referencia, un intento de capturar algo que ya no está allí, un hueco que se convierte en una interrogante sobre lo que fue y lo que permanece. Es un espacio ambiguo, donde lo que podría ser solo un fragmento se convierte en una reflexión sobre la memoria y el olvido, sobre lo que se pierde y lo que permanece como una huella.
FUNDACIÓN DE PROYECTO CASA INTERVENIDA
Dirección, coordinación y curaduría__
Junto a Fabia Nottage__
Proyecto Casa Intervenida
Casa Intervenida es un proyecto autogestionado de muestras e intervenciones colectivas de sitio específico.
Busca propiciar diversos escenarios abiertos al diálogo, relacionando invitadxs, intervenciones y participantes en un ámbito amigable de reflexión.
Capaz de habilitar otras miradas y entablar nuevos y diversos modos de relacionarse a partir de prácticas poéticas contemporáneas y colaborativas.
ISLA NEGRA
Fotografías digitales__
Doble Exposición__
Premio MAC Sur Lanús
A través de la doble exposición, la imagen se fragmenta, se pliega sobre sí misma, creando una tensión entre lo orgánico del Delta del Paraná y las estructuras que lo atraviesan, sugiriendo una relación no solo de coexistencia, sino de transformación mutua.
La mezcla de paisajes y construcciones, de elementos naturales y artificiales, da lugar a un territorio que no puede entenderse como uno u otro, sino como un espacio híbrido, construido tanto por lo visto como por lo imaginado.
La fotografía muestra cómo cada paisaje es también un conjunto de capas, recuerdos y proyecciones que lo definen.
Aquí, lo que queda en suspenso es la idea de frontera: no hay límites claros entre lo que es, lo que fue, y lo que podría ser.
Repensar el paisaje no solo como un lugar físico, sino como una construcción de posibilidades, de tiempos fragmentados que se superponen, se confunden y se reconfiguran constantemente.
MOLDES
Calcos en yeso__
Fotografías digitales__
La huella y la desaparición, el calco y su resquebrajamiento.
Los moldes de yeso, tomados de manos y pies, capturan la tensión entre lo completo y lo incompleto, lo sólido y lo fragmentado.
Son el testimonio de un proceso de desarme: la huella de lo que fue. La pieza no solo conserva la forma del cuerpo, sino que, a través de la escisión y la ruptura del propio molde, sugiere una forma que se desvanece mientras se reconfigura.
Se presenta como un conjunto de fragmentos de esos moldes, ahora escombros, dispersos sobre un fondo negro que resalta la teatralidad de la forma, como una escena de naturaleza muerta.
Estas fotografías, construidas con un alto grado de dramatismo, retoman la tradición del bodegón pero la reconfiguran, otorgando a los moldes una carga simbólica: son vestigios, restos de una memoria corporal, pero también de un proceso físico.
La blancura del yeso, contrastada por la oscuridad del fondo, crea una atmósfera de tensión, donde la forma es tanto presencia como ausencia.
Al igual que una escultura que no se completa, los moldes fragmentados son al mismo tiempo la evidencia de lo que fue y la huella de lo que no puede ser recuperado en su totalidad.
Este juego de distorsión y multiplicidad de cuerpos fragmentados –manos, pies, partes dispersas– desafía la noción de la figura humana como un todo cohesivo, reflexionando sobre la temporalidad, la impermanencia y la identidad.
VENTANAS
Fotografias digitales__
Gif Animados__
Las imágenes, capturadas en instantes frágiles de la noche, despliegan una danza hipnótica entre la arquitectura, la luz y el espacio, en una velocidad que desafía la percepción.
La técnica del gif, al ser colocada en un contexto de movimiento, conjura una temporalidad que pareciera escaparse a las leyes tradicionales del cine o la fotografía.
Cada fotograma se convierte en una ventana –literal, pero también metafóricamente– a una multiplicidad de interpretaciones que fragmentan el espacio y lo expanden, sin delimitaciones precisas.
El lugar representado es al mismo tiempo real e ilusorio, mientras que la noche, inmanente, se convierte en la protagonista del relato.
La luz, aquella que fluye y se distorsiona, se funde con la arquitectura, revelando su vulnerabilidad. Se observa cómo la tecnología no solo actúa como medio, sino como un nuevo agente de transformación de lo tangible.
No solo refleja el paisaje urbano, sino que lo reconfigura en un campo de fuerzas donde el tiempo y el espacio se diluyen, y donde la fotografía y el performance se entrelazan en un proceso de continuo devenir.
El giro hacia la velocidad rápida no solo cuestiona la estabilidad de la imagen, sino que abre una reflexión sobre la memoria, la percepción y la acción.
En cada gif, la imagen no es simplemente vista, sino experimentada como un flujo –un constante regreso a lo inalcanzable y lo fugaz.